Que crezcan juntos

Y Jesús les propuso otra parábola:

‘El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: ‘Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?’. El les respondió: ‘Esto lo ha hecho algún enemigo’. Los peones replicaron: ‘¿Quieres que vayamos a arrancarla?’. ‘No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero’.

También les propuso otra parábola:

«El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. En realidad, ésta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas».

Después les dijo esta otra parábola:

«El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa».


Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin ellas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: «Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo».

Mt 13, 24-30



Síntesis en tres puntos (IA):

  1. El mal existe, pero no viene de Dios ni tiene la última palabra.La parábola del trigo y la cizaña muestra que el mal ha sido sembrado por “otro”, por el enemigo. Jesús libera de la idea de que todo mal sea castigo o culpa , y asegura que llegará el momento en que Dios separará definitivamente el bien del mal.
  2. Dios actúa con paciencia y respeta la libertad humana.Jesús no propone arrancar la cizaña inmediatamente. Enseña que las cosas se resuelven en el tiempo, no por imposición violenta. Dios respeta los procesos, incluso cuando esa libertad humana permite mucho dolor, y llama a vivir la espera con confianza.
  3. El Reino de Dios crece lentamente desde lo pequeño hasta transformarlo todo.Las imágenes de la semilla de mostaza y la levadura muestran que la acción de Dios no siempre es espectacular ni inmediata. El Reino crece de manera humilde, silenciosa y progresiva, hasta que finalmente transforma la realidad y vence al mal.


Transcripción de la homilía

El trigo y la cizaña: el misterio del bien y del mal

El domingo pasado se nos hablaba del sembrador y de cómo la predicación de Jesús era como repartir semillas. La semilla siempre lleva en sí misma la vida, pero dependía de dónde caía para que realmente pudiera dar fruto. Y en el Evangelio de hoy seguimos con imágenes relacionadas con la semilla, pero enfrentando un tema muy difícil, el tema del bien y del mal.

¿Por qué hay mal en el mundo? Los discípulos, como nosotros, se lo preguntaban, se lo preguntaban a sí mismos y se lo preguntaban a Jesús. Y cuando veían en Jesús ese poder extraordinario para explicar las cosas, para hacer milagros, empezaron a tener una expectativa enorme de que finalmente había llegado aquel que iba a acabar con el mal en el mundo. El mal para ellos era la pobreza en la que vivían y el sometimiento cruel al Imperio Romano. No era el mal en general, les pasaban cosas muy duras y ellos estaban esperando que llegara el momento que alguien los liberara y aparecía Jesús que por fin parecía que iba a ser el que iba a acabar con ese mal que tanto nos angustiaba.

Y Jesús, para hablar de estas cosas tan profundas y tan difíciles, no se pone a hacer un largo discurso sobre el bien y el mal. Dice una parábola en la que cuenta que alguien sembró el trigo y después les dijeron que el trigo está mezclado con cizaña. ¿No era que había sembrado buena semilla? Y la respuesta es muy impresionante. No lo arranquen. Dejen que las cosas sigan y después vamos a separar lo que está bien de lo que está mal.

La paciencia de Dios y el respeto por la libertad

Todo esto está cargado de una cantidad de enseñanzas enormes y muy necesarias. Primero, y esto es muy importante para la mentalidad judía, el mal lo ha sembrado otro. El mal no viene de Dios ni viene de ellos, no viene del pecado. Ellos tenían la idea de que el mal venía del pecado que ellos habían cometido. Jesús está quitándoles el peso de que la culpa es de ellos y está diciendo eso lo sembró el enemigo, ya lo vamos a arreglar. Pero dejemos el tiempo.

Y esto está cargado también de otra enseñanza,que nos cuesta muchas veces mucho. Las cosas se resuelven en el tiempo, con paciencia. El Señor no ha venido a solucionar las cosas pegando un par de gritos y diciendo ahora las cosas se hacen así. Es una de las cosas más impresionantes del misterio de la salvación, el respeto de Dios por la libertad. Por la libertad que a veces es la libertad de personas terribles, desde aquellos que pueden desatar guerras monstruosas hasta aquellos que pueden abusar de una criatura. Y el Señor dice esperemos, ya vamos a hacer la cosecha.

Y esto se aplica al mundo, se aplica a nuestras comunidades, se aplica a cada uno de nosotros. En nuestro corazón también hay trigo y también hay cizaña. Y lo que nos dice el Señor es “ya la vamos a sacar.” Ser cristiano es justamente vivir con ese dolor, en esa lucha y con esa paciencia de saber que poco a poco se van cumpliendo los planes de Dios.

Lo pequeño que crece hasta transformar todo

Por eso esta parábola va acompañada de las otras dos. El reino de los cielos se parece a una pequeña semilla de mostaza que después crece y se convierte en un gran árbol. El reino de los cielos se parece a un poquito de levadura que se pone en medio de muchísima harina y que después infla toda la masa. Siempre la idea de lo pequeño que crece y transforma todo. A estos hombres y mujeres que esperaban que finalmente había llegado el Mesías y que de la noche a la mañana se iba a acabar todo ese sufrimiento que tenían.

A nosotros que todos los días rezamos en un mundo lleno de las dificultades que conocemos de sobra o que tenemos en nuestro corazón los miedos y las dificultades que cada uno de nosotros tiene. A todos hoy nos dice el Señor que estemos tranquilos, que ya va a llegar el momento de la cosecha. El Señor se presenta como dueño del tiempo, de nuestro tiempo y dándonos paz, diciéndonos que el mal no va a triunfar, pero no imponiéndose, no obligando a nadie nada, sino respetando los tiempos que son lentos, a nuestra mirada son lentos, pero que es un tiempo que está en las manos de Dios.

Vamos a darle gracias al Señor por esta manera que tiene de enseñarnos, vamos a mirar nuestro corazón y la cizaña que haya en nuestro corazón, que siempre hay, y vamos a combatir todo lo que haya que combatir de malo en nuestro corazón, pero desde la paz y la seguridad de que va a llegar el momento de la cosecha y que el mal no va a triunfar.



Compartir esta reflexion >

Posts relacionados

El sembrador

Jesús salió de la casa y se sentó a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a él de manera que debió subir a una barca y sentarse en ella mientras la multitud permanecía en la costa. Entonces él les habló extensamente por medio de parábolas. Les decía:

Continuar leyendo »

Así encontrarán alivio

Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo

Continuar leyendo »

Un vaso de agua

Jesús dijo a sus Apóstoles: El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz

Continuar leyendo »

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Colaborar

Gracias por tu generosidad. Aquí están los datos para colaborar:

Alias Banco Santander

Alias Mercado Pago

«Tu colaboración hace posible que estas reflexiones sigan llegando a más personas.»