Hablar de Jesús

En estos últimos años, el contenido casi único de mis homilías es la persona de Jesús de Nazaret, lo que Él hizo y hace; lo que dijo y dice; lo que Él siente por cada uno de nosotros.
La experiencia de más de 30 años de sacerdote me ha enseñado que no puedo seguir hablando de las consecuencias que tiene para nuestra vida la fe en Jesucristo dando por supuesto que ya conocemos a Jesús. Si miramos más allá de las personas que vienen a la Iglesia, cada vez son más los que apenas han oído hablar de É́l superficialmente, y si nos fijamos en los que vienen habitualmente, podemos encontrar en ellos tal cantidad de prejuicios e ideas distorsionadas que, para muchos, Jesús es un desconocido que ellos creen conocer.
Además, hablar de Jesús permite acercarse a los problemas más esenciales que tenemos los seres humanos. En estos tiempos de tantos desconciertos, injusticias, crisis personales, familiares y comunitarias; en estos tiempos en los que tantos parecemos ciegos, sordos, paralíticos leprosos, marginados; sí, en estos tiempos, lo mejor es volver la mirada hacia Jesús y verlo relacionarse con todos esos personajes que nos representan.

¿Te gustaría ayudarnos a que este mensaje llegue más lejos?

Sostener este espacio y la distribución gratuita de estas obras es posible gracias al apoyo de nuestra comunidad. Si este libro te acompañó o te fue de ayuda, podés colaborar con el mantenimiento del sitio y la creación de nuevos contenidos.

Colaborar

Gracias por tu generosidad. Aquí están los datos para colaborar:

Alias Banco Santander

Alias Mercado Pago

«Tu colaboración hace posible que estas reflexiones sigan llegando a más personas.»