{"id":12554,"date":"2025-12-30T07:16:56","date_gmt":"2025-12-30T10:16:56","guid":{"rendered":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=12554"},"modified":"2026-01-01T12:17:20","modified_gmt":"2026-01-01T15:17:20","slug":"no-sospechaban-nada-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=12554","title":{"rendered":"Madre de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Los pastores fueron r\u00e1pidamente y encontraron a Mar\u00eda, a Jos\u00e9, y al reci\u00e9n nacido acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que hab\u00edan o\u00eddo decir sobre este ni\u00f1o, y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que dec\u00edan los pastores. Mientras tanto, Mar\u00eda conservaba estas cosas y las meditaba en su coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que hab\u00edan visto y o\u00eddo, conforme al anuncio que hab\u00edan recibido. Ocho d\u00edas despu\u00e9s, lleg\u00f3 el tiempo de circuncidar al ni\u00f1o y se le puso el nombre de Jes\u00fas, nombre que le hab\u00eda sido dado por el Angel antes de su concepci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lc 2,16-21<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized has-custom-border\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"721\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/teotokos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12615\" style=\"border-top-left-radius:15px;border-top-right-radius:15px;border-bottom-left-radius:15px;border-bottom-right-radius:15px;aspect-ratio:1.6633097264635177;width:212px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/teotokos.jpg 800w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/teotokos-300x270.jpg 300w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/teotokos-768x692.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En el primer d\u00eda del a\u00f1o se nos invita a celebrar a Mar\u00eda como <em>\u201cMadre de Dios\u201d<\/em>. Esta es la fiesta mariana m\u00e1s antigua, se estableci\u00f3 en torno al a\u00f1o 400, en el Concilio de Nicea. Con este t\u00edtulo,&nbsp;<em>Madre de Dios<\/em>, la Iglesia recuerda que Jes\u00fas naci\u00f3 verdaderamente en un momento concreto de la historia y de una mujer. Con esta celebraci\u00f3n se afirma que Jes\u00fas no es un mito ni una invenci\u00f3n humana, tampoco una figura semejante a los dioses paganos, sino un hombre de carne y hueso que transform\u00f3 la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>La necesidad de afirmar la historicidad de Jes\u00fas puede parecer para algunos innecesaria u obvia. Sin embargo, fue una ense\u00f1anza indispensable en un tiempo y en un contexto en el que la cultura empezaba a alejarse del acontecimiento hist\u00f3rico de Jes\u00fas y se hablaba de \u00c9l como si fuera uno m\u00e1s entre los dioses, como un personaje no real. Curiosamente, en el siglo XXI nos encontramos en una situaci\u00f3n similar: para muchos, Jes\u00fas se ha convertido en un mito, una figura del pasado, una historia que algunos creen y otros no, apenas una voz m\u00e1s entre tantas que compiten por nuestra atenci\u00f3n. Hoy la ciencia se ha convertido en lo \u00fanico que ofrece un conocimiento objetivo y \u00fatil; y la espiritualidad ha sido relegada a una opci\u00f3n subjetiva y personal sin valor para las cuestiones que se consideran verdaderamente importantes para la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s en nuestros d\u00edas, incluso m\u00e1s que en la antig\u00fcedad, en una cultura donde todo parece relativo y donde cada persona construye su propio sistema de creencias, Jes\u00fas corre el riesgo de ser reducido a un relato simb\u00f3lico: un personaje inspirador, pero sin incidencia en la vida concreta. Sin embargo Jesucristo no es un mito ni una construcci\u00f3n cultural, es una presencia viva, hist\u00f3rica y actual, que irrumpe en la existencia humana y la transforma. Jesucristo entra en la historia, en la historia universal y en la nuestra, toca el sufrimiento humano. No es una idea: es un acontecimiento. No es una opini\u00f3n: es una persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Celebrar a Mar\u00eda como Madre de Dios es una forma de afirmar la humanidad de Jes\u00fas, pero para que esto sea as\u00ed, Mar\u00eda debe ser verdaderamente mujer y no otro mito. Para nosotros, \u00bfqui\u00e9n es Mar\u00eda? \u00bfes esa joven llena de fe que nos muestran los evangelios, que meditaba y guardaba en su coraz\u00f3n lo que viv\u00eda? \u00bfes esa joven que, con su enorme&nbsp;<em>s\u00ed<\/em>&nbsp;a Dios, cambi\u00f3 la historia de la humanidad? En los evangelios, Mar\u00eda es de carne y hueso: no es una creaci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n, sino una mujer creyente que ense\u00f1a a confiar, a meditar y a descubrir a Cristo en nuestro coraz\u00f3n. Por ese motivo en la antig\u00fcedad nunca se representaba a Mar\u00eda sin Jes\u00fas, porque Mar\u00eda sin Jes\u00fas es una figura incompleta. Solo desde hace relativamente poco tiempo comenzaron a aparecer im\u00e1genes de Mar\u00eda sin el Ni\u00f1o en sus brazos. Como todas las fiestas de Mar\u00eda, esta tambi\u00e9n es una fiesta de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio nos dice que Mar\u00eda&nbsp;<em>\u201cguardaba en su coraz\u00f3n estas cosas\u201d<\/em> \u00bfCu\u00e1les son <em>&#8220;estas cosas&#8221;<\/em>? Son todo lo que ella iba viviendo: la visita del \u00e1ngel, ese Hijo, los pastores, los magos, la hu\u00edda a Egipto, y mucho m\u00e1s. Mar\u00eda no vive distra\u00edda: reflexiona, medita. Mar\u00eda, como hacen las madres, ense\u00f1a a vivir, tambi\u00e9n a nosotros, que vivimos en medio de la vor\u00e1gine de nuestro tiempo, donde todo pasa r\u00e1pido y de manera superficial. No dejemos pasar esta Navidad sin meditar estas cosas en el coraz\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 significan para nuestra vida? \u00bfde qu\u00e9 manera nuestra fe la transforma?<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio tambi\u00e9n nos recuerda que los pastores fueron <em>r\u00e1pidamente<\/em>&nbsp;al encuentro del Ni\u00f1o.&nbsp;<em>\u00a1\u201cR\u00e1pidamente\u201d!<\/em>. La vida cristiana implica movimiento y pasi\u00f3n: se vive con deseo. Los pastores corren al encuentro de Mar\u00eda, Jos\u00e9 y el reci\u00e9n nacido; y enseguida vuelven a ponerse en camino para contar todo lo que hab\u00edan o\u00eddo sobre ese Ni\u00f1o. Cuando vivimos algo verdaderamente bueno, nace en nosotros el impulso de compartirlo. Al encontrar a Jes\u00fas, los pastores corren a contar lo que vieron, y lo hacen de tal modo que quienes los escuchan quedan admirados.<\/p>\n\n\n\n<p>Es curioso: a veces parece que la Navidad ya no nos asombra. Escuchamos el mensaje, nos acercamos al pesebre, pero no corremos a anunciar lo que hemos vivido. No lo contamos con alegr\u00eda. Nos resulta normal: algo conocido, repetido muchas veces. Podemos hacernos una pregunta sencilla y concreta: \u00bfen esta Navidad que celebramos hace unos d\u00edas a qui\u00e9n le contamos lo que hemos o\u00eddo sobre este Ni\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p>Al comienzo del a\u00f1o, la Iglesia tambi\u00e9n nos invita a orar por la paz. En un mundo en guerra necesitamos a Jes\u00fas para reconstruirla. Tambi\u00e9n en nuestro pa\u00eds, donde encontramos tanto dolor y tanta violencia. Jes\u00fas quiere traer la paz a nuestras familias, donde a veces es fr\u00e1gil o est\u00e1 dolorosamente rota. Jes\u00fas es la paz de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Mar\u00eda Madre de Dios\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/0DxhjghPUsaPWEm20ZtZJ6?si=1435c0979d254e4f&amp;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized has-custom-border\"><a href=\"https:\/\/tiendaclaretiana.com.ar\/productos\/quimio-y-fe\/\" target=\"_blank\" rel=\" noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"308\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1024x308.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11059\" style=\"border-radius:11px;width:427px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1024x308.jpg 1024w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-300x90.jpg 300w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-768x231.jpg 768w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1536x462.jpg 1536w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-2048x616.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/show\/1JK37EK8v0riXin50gaOcn?si=6770a51c62ac4377&amp;nd=1&amp;dlsi=d92aafb4f03b48bc\" target=\"_blank\" rel=\" noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" width=\"255\" height=\"117\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/audio-hom.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9259\" style=\"width:184px;height:auto\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pastores fueron r\u00e1pidamente y encontraron a Mar\u00eda, a Jos\u00e9, y al reci\u00e9n nacido acostado en el pesebre. 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