{"id":11859,"date":"2025-10-11T07:38:39","date_gmt":"2025-10-11T10:38:39","guid":{"rendered":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=11859"},"modified":"2025-10-11T07:38:40","modified_gmt":"2025-10-11T10:38:40","slug":"curados-en-el-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=11859","title":{"rendered":"Curados en el camino"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Mientras se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas pasaba a trav\u00e9s de Samar\u00eda y Galilea. Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distanciay empezaron a gritarle: &#8220;\u00a1Jes\u00fas, Maestro, ten compasi\u00f3n de nosotros!&#8221;. Al verlos, Jes\u00fas les dijo: &#8220;Vayan a presentarse a los sacerdotes&#8221;. Y en el camino quedaron purificados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvi\u00f3 atr\u00e1s alabando a Dios en voz altay se arroj\u00f3 a los pies de Jes\u00fas con el rostro en tierra, d\u00e1ndole gracias. Era un samaritano. Jes\u00fas le dijo entonces: &#8220;\u00bfC\u00f3mo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n? \u00bfNinguno volvi\u00f3 a dar gracias a Dios, sino este extranjero?&#8221;. Y agreg\u00f3: &#8220;Lev\u00e1ntate y vete, tu fe te ha salvado&#8221;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lc 17, 11-21<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized has-custom-border\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"504\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/curados.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11983\" style=\"border-radius:22px;width:235px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/curados.jpeg 800w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/curados-300x189.jpeg 300w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/curados-768x484.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En Israel,&nbsp;cuando un leproso lograba curarse, deb\u00eda ir a presentarse al Templo ante los sacerdotes&nbsp;para que ellos comprobaran la curaci\u00f3n y lo autorizaran a reintegrarse a la comunidad. Hasta ese momento los leprosos deb\u00edan vivir apartados de los lugares poblados y sobreviv\u00edan gracias a la ayuda de algunos que les acercaban alimentos. Esa ayuda solo pod\u00eda llegar a ellos a trav\u00e9s de personas que se manten\u00edan a distancia porque nadie pod\u00eda acercarse y si alguien tocaba a un leproso ya no pod\u00eda volver a reintegrarse a la vida com\u00fan. En la pr\u00e1ctica lo que habitualmente hac\u00edan los familiares era dejar ayuda en algunos sitios y luego los leprosos la buscaban. Muy pocos se curaban. Habitualmente viv\u00edan abandonados y condenados a morir en soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante tener en cuenta esa situaci\u00f3n en la que se encontraban estas personas para comprender este pasaje del Evangelio, en el que se muestra a unos leprosos que le gritan a Jes\u00fas desde lejos porque no pod\u00edan acercarse hasta \u00e9l. Desde all\u00ed le piden ayuda diciendo \u201c<em>ten compasi\u00f3n de nosotros<\/em>\u201d.&nbsp;No se dice que le pidieran ser curados de su mal, seguramente eso para ellos era inimaginable, lo m\u00e1s probable es que con esas palabras suplicaran algo para comer.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de Jes\u00fas es completamente inesperada, en alg\u00fan sentido suena absurda y hasta puede ser considerada una burla: \u201c<em>Vayan a presentarse a los sacerdotes<\/em>\u201d. Esa gente no pod\u00eda entrar en los pueblos, mucho menos en una ciudad como Jerusal\u00e9n, m\u00e1s imposible a\u00fan era que con su enfermedad entraran al Templo y se presentaran ante los sacerdotes.&nbsp;\u00a1A esos hombres enfermos Jes\u00fas les pide que act\u00faen como si ya estuvieran sanos!&nbsp;Esa es la \u00fanica indicaci\u00f3n que les da. En lugar de ofrecerles alg\u00fan alimento, o ayudarlos en su enfermedad, les pide que act\u00faen como si gozaran de buena salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Sorprendentemente, confiando en la palabra del Maestro, los leprosos hacen lo que Jes\u00fas les dice y se dirigen hacia los sacerdotes. Hacen lo que ten\u00edan prohibido hacer y al actuar de esa manera se exponen a severos castigos. Entonces ocurre lo inaudito:&nbsp;al hacer lo que Jes\u00fas les dijo y actuar como si estuvieran sanos \u00a1se curan!. Observemos que la curaci\u00f3n ocurre cuando no est\u00e1n ante Jes\u00fas sino cuando ya se han alejado, \u201c<em>en el camino quedaron purificados<\/em>\u201d. Lo que Jes\u00fas les pide es muy dif\u00edcil pero ellos conf\u00edan en \u00e9l y hacen lo que se les dice. Por eso no podemos reducir este relato a la actitud del que regresa a dar gracias como si ese fuera el \u00fanico tema importante.&nbsp;Lo primero y m\u00e1s sorprendente es la fe de esos hombres que conf\u00edan en Jes\u00fas, a pesar de la situaci\u00f3n que estaban viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p>El relato nos dice que solo uno de ellos \u201c<em>al comprobar que estaba sanado<\/em>\u201d, en lugar de seguir caminando hacia los sacerdotes \u201c<em>volvi\u00f3 atr\u00e1s alabando a Dios en voz alta<\/em>\u201d. Ya no se dirige hacia los sacerdotes, se dirige hacia Jes\u00fas. Ya no quiere cumplir con lo que estaba mandado en la ley ni le importa el reconocimiento de las autoridades. Los gritos que al comienzo del relato se dirig\u00edan a Jes\u00fas ahora no se dirigen a \u00e9l; ya no son para pedir compasi\u00f3n a uno que pasa por el camino sino que son gritos&nbsp;para agradecer \u00ab<em>a Dios en voz alta<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De los otros nueve solo se dice que tambi\u00e9n fueron curados pero que no regresaron para \u201c<em>dar gracias a Dios<\/em>\u201d. Jes\u00fas le hace notar al que regres\u00f3 que&nbsp;fue su fe la que lo hab\u00eda <em>salvado<\/em>,&nbsp;<em>\u201clev\u00e1ntate y vete, tu fe te ha salvado\u201d<\/em>. La expresi\u00f3n utilizada sugiere una diferencia entre ser <em>sanado<\/em> de una enfermedad y ser <em>salvado<\/em>. El samaritano no solo es curado de su lepra, al regresar y dar gracias este hombre reconoce a Jes\u00fas como aquel ante quien deb\u00eda presentarse, para \u00e9l la autoridad ya no se encuentra en el Templo ni en los sacerdotes sino en Jes\u00fas. La fe ademas de haberlo curado le ha permitido descubrir a Jes\u00fas y por eso no solo ha sido <em>sanado<\/em> sino tambi\u00e9n <em>salvado<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego Jes\u00fas se dirige a sus disc\u00edpulos\u00a0pero no les habla de la fe de aquellos hombres ni del acontecimiento de la curaci\u00f3n, sino que les se\u00f1ala que quien volvi\u00f3 a dar gracias \u00a1era un samaritano!,\u00a0es decir, <em>alguien que era marginado y despreciado por todos aunque estuviera sano<\/em>. Al reconocer a Jes\u00fas como la fuente de su salvaci\u00f3n este hombre ademas de curarse se convirti\u00f3 en alguien libre, ya no es \u201c<em>un leproso<\/em>\u201d y tampoco es \u201c<em>un samaritano<\/em>\u201d. Este extranjero que manifest\u00f3 su fe a trav\u00e9s de la gratitud ahora se ha liberado de los prejuicios que pesaban sobre \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>La lepra y la curaci\u00f3n son algo simb\u00f3lico, una imagen que representa lo que ocurr\u00eda en aquellos tiempos y lo que ocurre tambi\u00e9n en los nuestros. Podemos mirar esta escena como una invitaci\u00f3n dirigida a todos los marginados de nuestras sociedades,&nbsp;una invitaci\u00f3n a ser libres de los prejuicios que los expulsan de la comunidad, una invitaci\u00f3n a &#8220;<em>ponerse en camino<\/em>\u201d confiando en Jes\u00fas para vivir con la libertad de quienes han sido <em>salvados<\/em> adem\u00e1s de <em>curados<\/em>. Podemos tambi\u00e9n reconocer que a cada uno de nosotros se nos ofrece hoy una <em>salvaci\u00f3n<\/em> que es mucho m\u00e1s que una <em>curaci\u00f3n<\/em>. Para descubrir lo que eso significa solo es necesario ser agradecido.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized has-custom-border\"><a href=\"https:\/\/tiendaclaretiana.com.ar\/productos\/quimio-y-fe\/\" target=\"_blank\" rel=\" noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"308\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1024x308.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11059\" style=\"border-radius:18px;width:353px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1024x308.jpg 1024w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-300x90.jpg 300w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-768x231.jpg 768w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1536x462.jpg 1536w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-2048x616.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/show\/1JK37EK8v0riXin50gaOcn?si=6770a51c62ac4377\" target=\"_blank\" rel=\" noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" width=\"255\" height=\"117\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/audio-hom.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9259\" style=\"width:288px;height:auto\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas pasaba a trav\u00e9s de Samar\u00eda y Galilea. Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distanciay empezaron a gritarle: &#8220;\u00a1Jes\u00fas, Maestro, ten compasi\u00f3n de nosotros!&#8221;. Al verlos, Jes\u00fas les dijo: &#8220;Vayan a presentarse a los sacerdotes&#8221;. Y en el camino quedaron purificados.&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=11859\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">Curados en el camino<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11983,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11859","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/curados.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11859"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11859\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12191,"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11859\/revisions\/12191"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11983"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}