{"id":11735,"date":"2025-07-19T07:40:09","date_gmt":"2025-07-19T10:40:09","guid":{"rendered":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=11735"},"modified":"2025-07-20T12:35:48","modified_gmt":"2025-07-20T15:35:48","slug":"que-nos-mueve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=11735","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 nos mueve?"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Jes\u00fas entr\u00f3 en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibi\u00f3 en su casa. Ten\u00eda una hermana llamada Mar\u00eda, que sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jes\u00fas: \u201cSe\u00f1or, \u00bfno te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude\u201d. Pero el Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u201cMarta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, una sola cosa es necesaria. Mar\u00eda eligi\u00f3 la mejor parte, que no le ser\u00e1 quitada\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lc 10, 38-42<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized has-custom-border\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"511\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/m-y-m.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11738\" style=\"border-radius:18px;width:223px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/m-y-m.jpeg 800w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/m-y-m-300x192.jpeg 300w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/m-y-m-768x491.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Este pasaje del Evangelio nos presenta a dos hermanas, Marta y Mar\u00eda, que reciben la visita de Jes\u00fas. Aparece un contraste entre dos formas de actuar: una, la de Marta, preocupada, activa, sirviendo; y otra, la de Mar\u00eda, tranquila, sentada, escuchando. Marta representa el esfuerzo por cumplir, el deseo de que todo est\u00e9 en orden. No est\u00e1 haciendo algo malo, pero se ve desbordada, inquieta, y un poco molesta con su hermana. A esta buena mujer le pasa algo que nos pasa a todos: queremos que los dem\u00e1s hagan lo que nosotros creemos que es correcto, que compartan nuestra manera de vivir la fe, de servir o de actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Si, como Mar\u00eda,&nbsp;escuchamos con atenci\u00f3n,&nbsp;podemos descubrir en este relato algunos detalles que no se ven f\u00e1cilmente. En primer lugar observemos que Marta est\u00e1 haciendo lo que en su cultura le corresponde hacer a una mujer y Mar\u00eda lo que est\u00e1 reservado a los varones. Las mujeres no pod\u00edan estudiar la Ley de Mois\u00e9s. Escuchar a un Rab\u00ed, un maestro, era cosa de hombres y <em>\u201clos quehaceres de la casa\u201d<\/em>, eran ocupaci\u00f3n de mujeres.&nbsp;En segundo lugar, podemos descubrir que Marta tiene buena voluntad pero comete un error, considera su propio servicio como demasiado importante. Ella no solo cree que Mar\u00eda debe dejar de escuchar a Jes\u00fas, adem\u00e1s cree que puede tambi\u00e9n decirle a Jes\u00fas lo que tiene que hacer, (el reproche de Marta se dirige a los dos que solamente hablan mientras ella trabaja, no solo a Mar\u00eda).<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de Jes\u00fas al pedido de Marta es una invitaci\u00f3n a cambiar actitudes muy profundamente arraigadas en ella. Al decirle que su actividad no era la m\u00e1s importante le est\u00e1 pidiendo que se vea a s\u00ed misma de una manera diferente. El pedido del Maestro es m\u00e1s dif\u00edcil de lo que parece: Jes\u00fas est\u00e1 invitando a Marta a dejar de hacer la que siempre hac\u00eda, a apartarse de lo que era socialmente correcto, \u00a1a cambiar la forma en la que hab\u00eda sido educada! En otras palabras:&nbsp;Jes\u00fas&nbsp;la est\u00e1 exhortando a cambiar de vida, a convertirse, nada m\u00e1s y nada menos que \u00a1a nacer de nuevo!<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, si observamos atentamente podemos descubrir que&nbsp;las dos amigas del Maestro son mujeres de car\u00e1cter fuerte. Mar\u00eda estaba&nbsp;<em>\u201csentada a los pies del Se\u00f1or\u201d<\/em>&nbsp;asumiendo con naturalidad una actitud que iba contra las costumbres de su \u00e9poca, su actitud exige valor y demuestra libertad interior, no se deja llevar por lo culturalmente establecido. Marta, por su parte, se planta frente a Jes\u00fas y se atreve a decirle lo que el Maestro tiene que hacer: \u201c<em>dile que me ayude<\/em>\u201d. No se queda callada, interpela a Jes\u00fas, expresa lo que siente y, finalmente, es capaz de escuchar. Probablemente la respuesta que recibe no es la que esperaba, pero no se nos dice que no la aceptara.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchar este Evangelio en tiempos de tantas inquietudes y agitaciones no es solo una invitaci\u00f3n&nbsp;a saber detenerse, recuperar la paz y, como Mar\u00eda, sentarse a los pies del Se\u00f1or y escuchar su palabra.&nbsp;Estamos invitados a hacer algo m\u00e1s que quedarnos quietos y escuchar; es probable que, como Marta, tambi\u00e9n sea necesario cambiar algunas maneras de mirar la realidad y de mirarnos a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la hiperactiva actitud de Marta podemos descubrir una confusi\u00f3n que suele observarse en las personas que valoran por encima de todo la actividad, el servicio, el compromiso y las <em>\u201ccosas concretas\u201d<\/em>. Como se trata de actividades que tienen valor en s\u00ed mismas es f\u00e1cil que se conviertan en una trampa que impida ver m\u00e1s all\u00e1, cuestionarse, hacerse preguntas sobre las motivaciones que se tienen para actuar. Siempre conviene mirar atentamente la motivaci\u00f3n de nuestras acciones porque las <em>\u201cbuenas acciones\u201d<\/em> pueden no ser tan \u201c<em>buenas<\/em>\u201d, depender\u00e1 de aquello que las origina, porque las \u201c<em>buenas acciones\u201d<\/em> pueden nacer tanto del amor a Dios y a los hermanos como del orgullo y del ego\u00edsmo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el silencio atento, y sentados \u201c<em>a los pies del Se\u00f1or<\/em>\u201d, descubrimos lo esencial, encontramos nuestras verdaderas motivaciones, \u00bfqu\u00e9 es aquello que nos impulsa a hacer lo que hacemos, a vivir como vivimos?<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cUna sola cosa es necesaria. Mar\u00eda eligi\u00f3 la mejor parte, que no le ser\u00e1 quitada\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: \u00bfQu\u00e9 nos mueve?\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/1P6VVr931qVxZI4rEWjzjQ?si=d81833f7cb164244&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized has-custom-border\"><a href=\"https:\/\/tiendaclaretiana.com.ar\/productos\/quimio-y-fe\/\" target=\"_blank\" rel=\" noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"308\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1024x308.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11059\" style=\"border-radius:15px;width:383px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1024x308.jpg 1024w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-300x90.jpg 300w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-768x231.jpg 768w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1536x462.jpg 1536w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-2048x616.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/show\/1JK37EK8v0riXin50gaOcn?si=6770a51c62ac4377\" target=\"_blank\" rel=\" noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" width=\"255\" height=\"117\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/audio-hom.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9259\" style=\"width:263px;height:auto\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas entr\u00f3 en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibi\u00f3 en su casa. 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