{"id":11724,"date":"2025-07-12T08:03:05","date_gmt":"2025-07-12T11:03:05","guid":{"rendered":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=11724"},"modified":"2025-07-13T12:36:10","modified_gmt":"2025-07-13T15:36:10","slug":"y-quien-es-mi-projimo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/?p=11724","title":{"rendered":"\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Un doctor de la Ley se levant\u00f3 y le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: &#8220;Maestro, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para heredar la Vida eterna?&#8221;. Jes\u00fas le pregunt\u00f3 a su vez: &#8220;\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfQu\u00e9 lees en ella?&#8221;. \u00c9l le respondi\u00f3: &#8220;Amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu esp\u00edritu, y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo&#8221;. &#8220;Has respondido exactamente, le dijo Jes\u00fas; obra as\u00ed y alcanzar\u00e1s la vida&#8221;. Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervenci\u00f3n, le hizo esta pregunta: &#8220;\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Jes\u00fas volvi\u00f3 a tomar la palabra y le respondi\u00f3: &#8220;Un hombre bajaba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dej\u00e1ndolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y sigui\u00f3 de largo. Tambi\u00e9n pas\u00f3 por all\u00ed un levita: lo vio y sigui\u00f3 su camino. Pero un samaritano que viajaba por all\u00ed, al pasar junto a \u00e9l, lo vio y se conmovi\u00f3. Entonces se acerc\u00f3 y vend\u00f3 sus heridas, cubri\u00e9ndolas con aceite y vino; despu\u00e9s lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encarg\u00f3 de cuidarlo. Al d\u00eda siguiente, sac\u00f3 dos denarios y se los dio al due\u00f1o del albergue, dici\u00e9ndole: &#8216;Cu\u00eddalo, y lo que gastes de m\u00e1s, te lo pagar\u00e9 al volver&#8217;. \u00bfCu\u00e1l de los tres te parece que se port\u00f3 como pr\u00f3jimo del hombre asaltado por los ladrones?&#8221;. &#8220;El que tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l&#8221;, le respondi\u00f3 el doctor. Y Jes\u00fas le dijo: &#8220;Ve, y procede t\u00fa de la misma manera&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lc 10,25-37<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized has-custom-border\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"380\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/projimo.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11726\" style=\"border-radius:20px;width:236px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/projimo.jpeg 700w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/projimo-300x163.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En el comienzo de este relato se habla de la Ley, de la Ley de Mois\u00e9s, de los Diez Mandamientos. Un doctor de la Ley, alguien muy importante en Israel, un especialista en la Ley que ense\u00f1aba todo lo referente a ella, interroga a Jes\u00fas \u201c<em>para ponerlo a prueba<\/em>\u201d. En otras palabras: le est\u00e1 tomando un examen.&nbsp;El doctor de la Ley est\u00e1 examinando en p\u00fablico a ese galileo que ense\u00f1aba sin permiso por los caminos y en algunas sinagogas.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas contesta, desafiante, con otra pregunta:&nbsp;<em>\u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfQu\u00e9 lees en ella?\u00bb.<\/em>&nbsp;Entonces el doctor responde: \u201c<em>amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu esp\u00edritu, y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d.<\/em>&nbsp;Y Jes\u00fas aprueba la respuesta.&nbsp;De esa manera se invierten los papeles y es el Galileo el que asume la actitud de maestro.<\/p>\n\n\n\n<p>El doctor de la Ley que hab\u00eda comenzado interrogando a Jes\u00fas \u201c<em>para ponerlo a prueba<\/em>\u201d vuelve a preguntar, pero ahora lo hace \u201c<em>para justificar su intervenci\u00f3n<\/em>\u201d.&nbsp;La nueva pregunta no es sobre la Ley&nbsp;sino que dice:&nbsp;<em>\u00ab\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?<\/em>\u00bb Entonces Jes\u00fas, seg\u00fan su costumbre, responde con un relato: \u00ab<em>Un hombre bajaba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3<\/em>\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En ese relato el sacerdote y el levita (personajes reconocidos en Israel), que ven\u00edan de Jerusal\u00e9n, es decir, del Templo donde se ense\u00f1aba la Ley, se apartan del camino cuando ven al herido; pero el samaritano (personaje odiado por los sacerdotes y los levitas) se acerca al herido y lo socorre. El relato no dice que el samaritano auxilia al herido para cumplir con la Ley (aunque la ley obligaba a ayudar a un herido encontrado en el camino) sino que se acerca en su ayuda por otro motivo: porque \u201c<em>se conmovi\u00f3<\/em>\u201d.&nbsp;El samaritano cumple con la ley, se acerca al herido, pero no lo hace \u201c<em>para cumplir con la ley<\/em>\u201d sino para cumplir con lo que le dec\u00eda su coraz\u00f3n. Mucho tiempo antes el profeta Jerem\u00edas hab\u00eda anunciado en nombre de Dios:<em>\u201cpondr\u00e9 mi Ley dentro de ellos y la escribir\u00e9 en sus corazones; yo ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi Pueblo. Y ya no tendr\u00e1n que ense\u00f1arse mutuamente, dici\u00e9ndose el uno al otro: \u2018Conozcan al Se\u00f1or\u2019. Porque todos me conocer\u00e1n, del m\u00e1s peque\u00f1o al m\u00e1s grande<\/em>\u201d (Jer 31, 33-34)<\/p>\n\n\n\n<p>El relato no solo compara la actitud de quienes se apartan del camino (los sacerdotes y los levitas) con la de aquel que se acerca al moribundo (el samaritano), tambi\u00e9n compara la actitud de quienes act\u00faan en sus vidas&nbsp;<em>\u201cpara cumplir la ley\u201d<\/em>&nbsp;y de quienes lo hacen movidos por sus corazones. El samaritano se acerca impulsado por su coraz\u00f3n,&nbsp;<em>\u201cse conmovi\u00f3\u201d,<\/em>&nbsp;no por&nbsp;<em>\u201cla ley\u201d<\/em>, cumple con la ley, pero no lo hace impulsado por la ley.&nbsp; La actitud del samaritano tambi\u00e9n recuerda lo que hab\u00eda anunciado el profeta: \u00ab<em>arrancar\u00e9 de su cuerpo el coraz\u00f3n de piedra y les dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne&#8230;<\/em>\u201d (Ez 11, 19-20). Cuando la ley est\u00e1 \u201c<em>afuera<\/em>\u201d, escrita sobre piedra, en libros o en archivos digitales, en mandamientos o en ritos&nbsp;<em>\u201cque hay que cumplir\u201d,<\/em>&nbsp;entonces no tiene fuerza suficiente para movernos.&nbsp;La ley muestra lo que hay que hacer pero no es su funci\u00f3n dar las fuerzas para hacerlo, aquello que pone en movimiento, que es capaz de poner en pr\u00e1ctica lo que dice la Ley es lo que se encuentra en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces Jes\u00fas, con una actitud que demuestra que quiere ayudar a su interlocutor, lo vuelve a interrogar diciendo: <em>\u201c\u00bfCu\u00e1l de los tres te parece que se port\u00f3 como pr\u00f3jimo del hombre asaltado por los ladrones?\u201d, \u00abel que tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l\u201d, responde el doctor.<\/em> Y Jes\u00fas le aconseja<em>: \u00abVe, y procede t\u00fa de la misma manera\u201d.<\/em>&nbsp;En este&nbsp;&nbsp;di\u00e1logo final ya ni Jes\u00fas ni el doctor se refieren a la Ley escrita en tablas de piedra que este personaje ense\u00f1aba en el Templo, ahora est\u00e1n hablando de la ley que se encuentra en el coraz\u00f3n del doctor de la Ley. Y en el nuestro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: \u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/1hJizgkyV5U8use7AH21Ob?si=4de0a8e97a6a4db4&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized has-custom-border\"><a href=\"https:\/\/tiendaclaretiana.com.ar\/productos\/quimio-y-fe\/\" target=\"_blank\" rel=\" noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"308\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1024x308.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11059\" style=\"border-radius:22px;width:397px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1024x308.jpg 1024w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-300x90.jpg 300w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-768x231.jpg 768w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-1536x462.jpg 1536w, https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Imagen-18-12-24-a-las-6.45\u202fp.-m-2048x616.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/show\/1JK37EK8v0riXin50gaOcn?si=6770a51c62ac4377\" target=\"_blank\" rel=\" noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" width=\"255\" height=\"117\" src=\"https:\/\/jorgeoesterheld.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/audio-hom.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9259\" style=\"width:251px;height:auto\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un doctor de la Ley se levant\u00f3 y le pregunt\u00f3 para ponerlo a prueba: &#8220;Maestro, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para heredar la Vida eterna?&#8221;. 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